PRONAM establece abordaje integral para prevenir y tratar sobrepeso y obesidad en México

El Protocolo Nacional de Atención Médica de Sobrepeso y Obesidad establece un abordaje integral que reconoce esta condición como una enfermedad crónica y compleja. Asimismo, promueve estrategias de prevención, manejo nutricional, intervenciones conductuales y atención a la salud mental, además de fomentar una atención médica libre de estigmatización.

Así lo informó la secretaria del Consejo de Salubridad General (CSG), Patricia Clark Peralta, durante su participación en el curso Sobrepeso y Obesidad: Los Primeros 1000 Días y la Importancia del Seguimiento a lo Largo de la Vida, organizado por la Academia Nacional de Medicina (ANM) y el Grupo de Obesidad de la Sociedad Mexicana de Endocrinología Pediátrica.

En su ponencia explicó que la obesidad es una enfermedad heterogénea, progresiva y recidivante —es decir, que reaparece tras un periodo de mejoría—. Se caracteriza por un exceso de tejido adiposo disfuncional y requiere un tratamiento integral, individualizado y a largo plazo.

Asimismo, añadió que el sobrepeso y la obesidad detonan comorbilidades como diabetes tipo 2, dislipidemias, apnea del sueño, osteoartritis, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y cáncer, entre otras.

Señaló que se recomienda iniciar desde la primera consulta con una dieta saludable, la realización de ejercicio, higiene del sueño, manejo del estrés y suspensión del tabaquismo. Posteriormente, deben incrementarse de manera progresiva las estrategias e intervenciones en las consultas subsecuentes.

La secretaria del CSG precisó que, en la segunda fase del tratamiento, se establece el mantenimiento y apoyo, que incluye la revisión de los hábitos adoptados, la discusión de desafíos, el soporte psicoeducativo y la evaluación de comorbilidades. La continuidad del tratamiento es esencial para evitar la ganancia de peso y mejorar la salud del paciente a largo plazo. Además, se deben realizar visitas trimestrales para el monitoreo continuo del peso, el cambio de comportamientos y la revisión de los hábitos definidos en el plan de tratamiento.

Enfatizó que las comorbilidades asociadas a la obesidad se manifiestan desde la infancia temprana, por lo que es necesario buscarlas y diagnosticarlas oportunamente, ya que pueden agravarse con el tiempo si la obesidad persiste, afectando significativamente la calidad y la expectativa de vida de la población infantil. En este sentido, la participación activa y consciente del personal de salud del primer nivel de atención es la piedra angular para la prevención, detección temprana y tratamiento oportuno de estos pacientes.

Los PRONAM establecen acciones concretas y operativas que facilitan la toma de decisiones médicas en la práctica diaria, particularmente en unidades de atención primaria. Estos documentos tienen una extensión aproximada de 15 a 20 páginas e incluyen infografías y algoritmos clínicos que simplifican su consulta y aplicación.

Patricia Clark destacó que uno de los objetivos centrales de los PRONAM es homologar la atención médica en todo el país, reduciendo brechas en el acceso a la salud.

“Buscamos que un paciente reciba la misma calidad de atención, sin importar si se encuentra en la sierra de Chihuahua, en la sierra de Chiapas o en la Ciudad de México”, afirmó.

Señaló que la implementación de estos protocolos forma parte de una política de salud pública orientada a fortalecer la prevención y el primer nivel de atención, con el objetivo de evitar complicaciones graves y mejorar los resultados en salud.

“Cuando una enfermedad se detecta a tiempo en el primer nivel de atención, podemos cambiar el curso de vida de las personas. Los PRONAM representan una herramienta innovadora y estructural para transformar el sistema de salud mexicano”, señaló.

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