El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) avanza en la recuperación de infraestructura hospitalaria que permaneció inconclusa o sin operar durante años. Su Director general, Zoé Robledo Aburto, informó que de los 90 denominados “hospitales cascarón” heredados de administraciones pasadas, 80 ya se encuentran en funcionamiento.
Estos hospitales, explicó el funcionario, fueron proyectos que quedaron abandonados pese a contar con inversión pública, lo que generó rezagos en la atención médica en diversas regiones del país. Su reactivación ha permitido ampliar la capacidad del sistema de salud, especialmente en comunidades donde la infraestructura era limitada o inexistente.
Robledo detalló que la puesta en marcha de estas unidades se logró a través de dos vías: en algunos casos, las obras se concluyeron al momento de su transferencia al programa IMSS-Bienestar; en otros, fue el propio Seguro Social el que intervino directamente para finalizar su construcción, equiparlos y ponerlos en operación.
La incorporación de estos hospitales al sistema también ha implicado la contratación de personal médico, la adquisición de equipo y la habilitación de servicios clave, lo que contribuye a mejorar la cobertura y calidad de la atención.
Con esta estrategia, el IMSS busca no solo aprovechar la infraestructura existente, sino también garantizar el acceso efectivo a los servicios de salud, reduciendo brechas históricas y fortaleciendo el sistema público en beneficio de la población sin seguridad social.




