• Las personas adultas mayores deben acudir periódicamente a valoración médica y no esperar a presentar síntomas o fracturas para solicitar atención.

El Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra (INRLGII) fortalece las acciones para la detección oportuna de la osteoporosis y la prevención de complicaciones derivadas de fracturas por fragilidad, mediante un programa de capacitación dirigido a personal médico de atención primaria de los sectores público y privado.

La jefa de la División de Rehabilitación Ortopédica del INRLGII, María de los Ángeles Soria Bastida, explicó que, después de una fractura por fragilidad, el riesgo de presentar una segunda fractura osteoporótica mayor aumenta con la edad y es más frecuente en mujeres que en hombres.

En este contexto, destacó que el INRLGII imparte diversos cursos, entre ellos el de “Seguimiento del paciente adulto mayor con osteoporosis en el primer nivel de atención”, dirigido a médicos generales y especialistas, con el propósito de fortalecer sus capacidades para identificar factores de riesgo, establecer diagnósticos tempranos, brindar tratamientos oportunos, prevenir complicaciones y determinar el momento adecuado para referir a las y los pacientes a segundo o tercer nivel de atención.

Soria Bastida subrayó que el personal médico del primer nivel de atención debe contar con las herramientas necesarias para identificar oportunamente los factores que incrementan el riesgo de fracturas por fragilidad y evitar complicaciones que afecten la funcionalidad, independencia y calidad de vida de las personas.

Por ello, el instituto cuenta con una oferta de educación continua y capacitación, que se puede consultar en https://www.inr.gob.mx/educacion-en-salud/educacion-continua/.

La jefa de la División de Rehabilitación Ortopédica, María de los Ángeles Soria Bastida, indicó que el riesgo de sufrir una fractura aumenta de manera significativa con la edad, especialmente en personas mayores de 65 años.

Asimismo, señaló que las mujeres presentan un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis debido a los cambios hormonales asociados con la menopausia. La menopausia temprana, definida como el cese permanente de la menstruación antes de los 45 años, acelera la pérdida de densidad ósea por la disminución de los niveles de estrógenos. En los hombres, la deficiencia de testosterona constituye un factor de riesgo similar.

Añadió que la osteoporosis continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada debido a que suele progresar sin manifestaciones evidentes hasta que ocurre una fractura.

“La osteoporosis es una enfermedad silenciosa. En muchos casos, la primera manifestación es una fractura por fragilidad ocasionada por una caída de bajo impacto o un golpe menor. Esto indica que el hueso ya presenta una disminución importante de su resistencia”, señaló.

La especialista subrayó la importancia de fortalecer las acciones de tamizaje y valoración preventiva, especialmente en mujeres posmenopáusicas, debido a los cambios hormonales asociados con la pérdida de densidad ósea.

Asimismo, destacó la necesidad de impulsar la educación preventiva desde edades tempranas mediante la promoción de hábitos saludables, como una alimentación balanceada rica en calcio, el consumo adecuado de vitamina D, la práctica regular de actividad física y la exposición responsable al sol.

Finalmente, recomendó a las personas adultas mayores acudir periódicamente a valoración médica y no esperar a presentar síntomas o fracturas para solicitar atención.

Indicó que las revisiones preventivas permiten identificar factores de riesgo de manera temprana, realizar estudios diagnósticos cuando sean necesarios y recibir orientación para fortalecer huesos y músculos, mejorar el equilibrio, la postura y la marcha, así como prevenir caídas y sus posibles complicaciones.