- El procedimiento fortalece la capacidad resolutiva del Segundo Nivel de atención y permite recibir pacientes referidos de otras unidades para casos como hernias de disco y lumbalgias.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a través del Hospital General de Zona (HGZ) No. 1-A “Venados”, da un paso importante en el fortalecimiento de la atención médica de Segundo Nivel con la incorporación de la cirugía de columna de mínima invasión a su cartera de servicios.
Esto permitirá atender a pacientes con padecimientos como lumbalgia, hernias de disco, ciática y espondilolistesis, y ampliar las alternativas de tratamiento especializado disponibles para las y los derechohabientes.
El doctor Orlando Pérez Campos, neurocirujano del IMSS con especialidad en cirugía de columna, explicó que el primer procedimiento se realizó a un paciente con antecedente de hernia de disco, quien presentaba dolor agudo en la región baja de la espalda con irradiación hacia la extremidad inferior derecha.
El paciente, Francisco Javier N., de 83 años, fue intervenido mediante una técnica de mínima invasión que permitió descomprimir el segmento afectado a través de una pequeña incisión. De acuerdo con el especialista, esta modalidad quirúrgica favorece una recuperación más rápida y, dependiendo de la evolución, permite que el paciente pueda ser dado de alta desde el primer día posterior a la intervención.
“La atención fue de primer mundo, me dolía mi cintura y pierna. Estaba nervioso, pero ahora estoy feliz porque ya no me duele nada, quiero regresar a trabajar… este hospital es uno de los mejores por el trato”, dijo Francisco.
El procedimiento realizado consistió en una descompresión tubular y microdiscectomía de mínima invasión, técnica que permite liberar las estructuras nerviosas comprometidas y atender de manera precisa la zona afectada, con menor agresión a los tejidos en comparación con procedimientos convencionales.
El neurocirujano destacó que uno de los principales beneficios para el paciente es la posibilidad de disminuir de manera significativa el dolor que motivó la atención, aunque la recuperación integral también depende de un adecuado proceso de rehabilitación posterior a la cirugía.
La intervención requirió la participación coordinada de un equipo multidisciplinario integrado por personal de enfermería, enfermería quirúrgica, anestesiología, técnicos de rayos X, personal de limpieza y el equipo médico especializado, cuyo trabajo conjunto permitió realizar el procedimiento de manera segura.




