Impulsa IMSS capacitación médica para promover la fotoprotección y el cuidado de la piel desde la infancia

  • El Taller de Fotoprotección reunió a médicos del Hospital General del CMN La Raza, entre personal de base, residentes de Pediatría, Dermatología Adultos y otras especialidades.
  •  La actividad académica y de acciones preventivas permitió actualizar conocimientos sobre fotoprotección y la identificación oportuna de lesiones pigmentadas.

Para fortalecer la capacitación de personal médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en materia de prevención y cuidado de la piel durante la edad pediátrica, 85 médicos del Hospital General del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza participaron en el Taller de Fotoprotección, actividad académica que año con año promueve acciones preventivas para el cuidado de la piel en la edad pediátrica.

El encuentro estuvo dirigido a médicos de base y de primer contacto, así como a residentes de diversas especialidades, entre ellas Pediatría Dermatológica, Medicina Interna y Alergología.

La doctora Nanette Alcántara Solís, jefa del Departamento de Dermatología Pediátrica del Hospital General del CMN La Raza, destacó que entre 50 y 80 por ciento del daño inducido por la radiación solar se recibe antes de los 18 años, por lo que la infancia es una etapa prioritaria para establecer hábitos de protección.

Durante su conferencia “Fotoprotección y abordaje diagnóstico de lesiones pigmentadas”, explicó que la protección frente a la radiación ultravioleta debe combinar medidas tópicas, físicas y conductuales, como utilizar ropa protectora, sombreros de ala ancha, lentes con filtro ultravioleta, permanecer bajo sombra y evitar la exposición solar en las horas de mayor intensidad.

Precisó que los menores de seis meses no deben exponerse directamente al sol y, cuando sea necesario salir, deben privilegiarse la sombra, ropa protectora y accesorios adecuados. En mayores de seis meses recomendó utilizar protectores solares minerales en las zonas expuestas.

Destacó que la prevención debe involucrar al personal de salud, padres, cuidadores y escuelas; particularmente, el personal médico de primer contacto es fundamental para detectar oportunamente alteraciones de la piel y orientar a las familias sobre las principales medidas preventivas.

Durante el taller, la doctora Alcántara Solís abordó además la identificación de lesiones pigmentadas que requieren valoración médica. Explicó que debe prestarse atención a lesiones que cambian de forma, tamaño o color, presentan elevación, crecimiento progresivo, ulceración, sangrado, comezón o dolor, así como aquellas que aparecen de manera reciente.

Por su parte, la doctora Adriana María Valencia Herrera, especialista en Dermatología Pediátrica en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, explicó que la piel infantil presenta características estructurales que la hacen más susceptible al daño por radiación ultravioleta.

Señaló que una quemadura solar durante la infancia puede tener consecuencias a largo plazo y recordó que un análisis de 51 estudios encontró que el antecedente de una quemadura solar en esta etapa incrementa casi al doble el riesgo de desarrollar melanoma.

Indicó que la protección no depende únicamente de los productos aplicados sobre la piel, por lo que recomendó utilizar ropa de tejido cerrado, preferentemente de fibras sintéticas y colores oscuros, así como prendas con factor de protección ultravioleta (UPF); los textiles con UPF 40 a 50+ bloquean entre 97.5 y más de 98 por ciento de la radiación ultravioleta.

También explicó que el factor de protección solar depende, entre otros elementos, de la cantidad aplicada, frecuencia de reaplicación, sudoración, contacto con el agua y composición de la fórmula. Recomendó utilizar productos de amplio espectro, con factor de protección solar (FPs) de al menos 30, resistentes al agua y al sudor, y aplicarlos en cantidad adecuada.

Finalmente, las especialistas enfatizaron que convertir estas acciones en un hábito desde la infancia contribuye a disminuir el daño acumulado en la piel, el desarrollo de lesiones malignas y precancerosas, así como el fotoenvejecimiento y otros efectos asociados con la exposición a radiación ultravioleta.

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